domingo, 17 de septiembre de 2017


La columna vertebral, que es la parte del esqueleto que nos mantiene erguidos, está formada por 26 vértebras (7 cervicales, 12 torácicas, 5 lumbares, sacro y cóccix). Esta estructura es de vital importancia en nuestro cuerpo ya que ayuda a distribuir el peso de nuestro cuerpo, a mantenernos erguidos y poder caminar, además de proteger la médula espinal, que es la encargada de la conducción nerviosa y motora a todo el organismo.

Sin embargo, esta parte de nuestro esqueleto padece cuando mantenemos mucho tiempo la misma posición, adoptamos posturas forzadas o inapropiadas, realizamos esfuerzos importantes o de forma repetida, y llevamos a cabo movimientos bruscos o violentos.
Es por estas razones, por todo lo que sostiene y carga, física y no físicamente, el número de lesiones que podemos sufrir en la espalda se multiplica. Desde la parte alta, o zona cervical, hasta el cóccix y sacro, encontramos un amplio abanico de posibilidades lesiones.

En este post veremos algunas de las lesiones más frecuentes.

·       Lumbalgia o Lumbago: Es el término que se emplea para denominar el dolor en la parte baja de la espalda, en la zona de las vértebras lumbares. Este dolor intenso es provocado por diversas molestias de los músculos, nervios o ligamentos que las rodean. Generalmente lo ocasiona un esfuerzo por cargar mercancía, por la inactividad física y atrofia muscular, tensión o estrés, o por largos periodos de pie o sentado. Se calcula que ocho de cada diez personas han sufrido o sufrirán alguna vez en su vida un episodio de lumbalgia.

·   Escoliosis: Se trata de la desviación lateral de la columna en forma de forma de “S” producida porque las vértebras rotan sobre sí mismas. La deformación de la columna que provoca la escoliosis puede deberse a un problema congénito o ir desarrollándose con el crecimiento. Aunque es el dolor de espalda más común en la sociedad, muchos ignoran tenerla y no se la tratan.

Los médicos clasifican las curvaturas como:

Ø  No estructural, es cuando la columna vertebral tiene una estructura normal y la curvatura es temporal. En estos casos, el médico intentará determinar y corregir la causa de la curvatura.

Ø  Estructural, es cuando la columna vertebral tiene una curvatura permanente. La causa podría ser una enfermedad, un golpe, una infección o un defecto de nacimiento

La prevención es sensiblemente importante en el caso de los niños y adolescentes, ya que esta desviación puede condicionar su crecimiento.

Antiguamente se creía que la escoliosis causaba siempre dolor de espalda. Actualmente se sabe que no es así. El 70% de la población sana presenta cierto grado de escoliosis y sólo aumenta el riesgo de padecer dolor cuando la desviación es de más de 60 grados.

·       Lordosis o hiperlordosis: Afecta a la zona lumbar de la espalda, y se trata de una curva anormal de la columna en esta parte. La curva normal que describe la columna se hace exagerada en el caso de la lordosis, en muchos casos puede ser debido a un acortamiento de los músculos delanteros, por una rotación anterior de la pelvis o por las caderas, lo que causa un aumento anómalo de la curvatura lumbar.


·       Hernia discal: Entre las vértebras que constituyen toda nuestra espina dorsal, existe una membrana o almohadilla, que forman lo que se le conoce como discos intervertebrales, de ahí el nombre de hernia “discal”. Estos discos unen unas vértebras con las otras, permitiendo que podamos doblar la espalda y amortiguando los impactos de nuestro movimiento. El problema surge cuando ese disco se desgasta, las vértebras chocan y los nervios se comprimen, es aquí cuando aparece la hernia discal. Esta lesión, tiende a desembocar en dolor ciático, el cual se extiende hacia las piernas. Las hernias discales son más frecuentes en la región lumbar, siendo poco comunes en la zona media y/o alta de la espalda. De aparecer en estas regiones, sería necesario un proceso quirúrgico para atajarla y curarla ya que puede llegar a generar dolores muy fuertes.

Entre un 30 y el 50% de la población sana tiene una o más hernias y/o protusiones discales y, pese a ello, puede llevar una vida completamente normal sin molestias, debido a que la hernia discal por su situación o tamaño no llega a comprimir la raíz nerviosa.


·       Protrusión discal: La diferencia entre una hernia discal y una protrusión discal, es que ésta última corresponde a aquella situación en la que el núcleo gelatinoso impacta contra la envuelta fibrosa, “abombándola” pero sin llegar a romperla. Si la rompe, parte del núcleo del disco sale fuera de la envuelta, constituyendo una hernia discal, y puede comprimir una raíz nerviosa.


OPCIONES DE TRATAMIENTO

El tratamiento para el dolor de espalda dependerá de sus causas y severidad. Generalmente comienza con reposo, para permitir que curen los tejidos inflamados y lastimados. Un corsé puede requerirse para dar un soporte a la espalda lesionada. Una vez que el tiempo de curación se ha completado, se indica un programa de ejercicios de flexibilidad, corrección de postura y de fortalecimiento. Algunos pudieran requerir terapia física periódica para aprender y practicar los ejercicios. Personas con pobre acondicionamiento físico son motivadas para hacer ejercicio regular y mantener un cuerpo sano. En pacientes con sobrepeso, perder kilos debe ser parte de su tratamiento.

La cirugía es recomendad solo para aquellos casos donde el tratamiento conservador ha fallado y la cirugías ofrece un resultado favorable.


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