La columna vertebral, que es la parte del esqueleto que nos mantiene erguidos, está formada por 26 vértebras (7 cervicales, 12 torácicas, 5 lumbares, sacro y cóccix). Esta estructura es de vital importancia en nuestro cuerpo ya que ayuda a distribuir el peso de nuestro cuerpo, a mantenernos erguidos y poder caminar, además de proteger la médula espinal, que es la encargada de la conducción nerviosa y motora a todo el organismo.
Sin embargo, esta parte de
nuestro esqueleto padece cuando mantenemos mucho tiempo la misma posición,
adoptamos posturas forzadas o inapropiadas, realizamos esfuerzos importantes o
de forma repetida, y llevamos a cabo movimientos bruscos o violentos.
Es por estas razones, por todo
lo que sostiene y carga, física y no físicamente, el número de lesiones que
podemos sufrir en la espalda se multiplica. Desde la parte alta, o zona
cervical, hasta el cóccix y sacro, encontramos un amplio abanico de posibilidades
lesiones.
En este post veremos algunas
de las lesiones más frecuentes.
·
Lumbalgia o Lumbago: Es
el término que se emplea para denominar el dolor
en la parte baja de la espalda, en la zona de las vértebras lumbares. Este
dolor intenso es provocado por diversas molestias de los músculos, nervios o
ligamentos que las rodean. Generalmente lo ocasiona un esfuerzo por cargar
mercancía, por la inactividad física y atrofia muscular, tensión o estrés, o
por largos periodos de pie o sentado. Se calcula que ocho de cada diez personas
han sufrido o sufrirán alguna vez en su vida un episodio de lumbalgia.
· Escoliosis: Se
trata de la desviación lateral de la
columna en forma de forma de “S” producida porque las vértebras rotan sobre sí
mismas. La deformación de la columna que provoca la escoliosis puede deberse a
un problema congénito o ir desarrollándose con el crecimiento. Aunque es el
dolor de espalda más común en la
sociedad, muchos ignoran tenerla y no se la tratan.
Los médicos clasifican
las curvaturas como:
Ø No estructural, es cuando la columna vertebral tiene una estructura
normal y la curvatura es temporal. En estos casos, el médico intentará
determinar y corregir la causa de la curvatura.
Ø Estructural, es cuando la columna vertebral tiene una curvatura
permanente. La causa podría ser una enfermedad, un golpe, una infección o un
defecto de nacimiento
La prevención es sensiblemente importante en el caso de los
niños y adolescentes, ya que esta desviación puede condicionar su crecimiento.
·
Lordosis o hiperlordosis:
Afecta a la zona lumbar de la
espalda, y se trata de una curva anormal
de la columna en esta parte. La curva normal que describe la columna se
hace exagerada en el caso de la lordosis, en muchos casos puede ser debido a un
acortamiento de los músculos delanteros, por una rotación anterior de la pelvis
o por las caderas, lo que causa un aumento anómalo de la curvatura lumbar.
·
Hernia discal: Entre
las vértebras que constituyen toda nuestra espina dorsal, existe una membrana o
almohadilla, que forman lo que se le conoce como discos intervertebrales, de ahí
el nombre de hernia “discal”. Estos discos unen unas vértebras con las otras,
permitiendo que podamos doblar la espalda y amortiguando los impactos de
nuestro movimiento. El problema surge cuando ese disco se desgasta, las vértebras chocan y los nervios se comprimen,
es aquí cuando aparece la hernia discal. Esta lesión, tiende a desembocar en dolor ciático, el cual se extiende
hacia las piernas. Las hernias discales son más frecuentes en la región lumbar, siendo poco comunes en la zona
media y/o alta de la espalda. De aparecer en estas regiones, sería necesario un
proceso quirúrgico para atajarla y curarla ya que puede llegar a generar
dolores muy fuertes.
Entre un 30 y el 50% de la población sana tiene una o más
hernias y/o protusiones discales y, pese a ello, puede llevar una vida
completamente normal sin molestias, debido a que la hernia discal por su
situación o tamaño no llega a comprimir
la raíz nerviosa.
·
Protrusión discal: La
diferencia entre una hernia discal y una protrusión discal, es que ésta última
corresponde a aquella situación en la que el núcleo gelatinoso impacta contra la envuelta fibrosa, “abombándola”
pero sin llegar a romperla. Si la rompe, parte del núcleo del disco sale fuera
de la envuelta, constituyendo una hernia discal, y puede comprimir una raíz
nerviosa.
OPCIONES DE TRATAMIENTO
El
tratamiento para el dolor de espalda dependerá de sus causas y severidad. Generalmente
comienza con reposo, para permitir que curen los tejidos inflamados y
lastimados. Un corsé puede requerirse para dar un soporte a la espalda
lesionada. Una vez que el tiempo de curación se ha completado, se indica un
programa de ejercicios de flexibilidad, corrección de postura y de
fortalecimiento. Algunos pudieran requerir terapia física periódica para
aprender y practicar los ejercicios. Personas con pobre acondicionamiento físico
son motivadas para hacer ejercicio regular y mantener un cuerpo sano. En
pacientes con sobrepeso, perder kilos debe ser parte de su tratamiento.
La cirugía es recomendad solo para aquellos casos donde el
tratamiento conservador ha fallado y la cirugías ofrece un resultado favorable.







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